Amy
Adoptada
Padrinos y madrinas comprometidos
A veces, el instinto nos dice que hay algo más detrás de una mirada felina esquiva. Eso fue lo que le ocurrió a nuestra compañera Inma cuando, en uno de los puntos de alimentación de Chinchilla, vio por primera vez a Amy. Iba con la intención de capturarla para aplicarle el método CER, pero al observarla con más detalle, algo le hizo detenerse.
Amy no era simplemente una gata más: sus mamas visiblemente hinchadas indicaban que estaba alimentando a sus crías. No podíamos dejarla atrás. Así que pusimos en marcha el protocolo de acogida para mamás lactantes, con toda la precaución y cariño que una situación así requiere.
Poco después, Amy y sus bebés estaban a salvo. Sus pequeños, a los que hemos llamado Janis, Lince y Sugar, crecían fuertes y sanos bajo el cuidado de su madre, que no dejaba de sorprendernos por su dulzura, su entrega y ese temple silencioso tan propio de las madres valientes.
Si algo nos enamoró de Amy fue su carácter sociable y confiado. Desde el primer momento se mostró cariñosa, agradecida y cercana con quienes la cuidaban. Y eso, junto con el hecho de que no era conocida en la zona, nos dejó pocas dudas: Amy había sido abandonada. Probablemente alguien decidió dejarla allí cuando ya estaba embarazada, sin pensar en el miedo, el hambre ni el frío. Pero ella, como tantas otras, sacó fuerzas para seguir adelante.
Hoy, esa fuerza y esa ternura tienen recompensa. Amy ya no tiene que preocuparse por sobrevivir cada día en la calle, porque ha encontrado un hogar definitivo. Y no se va sola: junto a ella, Sugar, uno de sus pequeños, también ha sido adoptado. Ambos han emprendido este nuevo camino acompañados por nuestros compis Lourdes y Joaquín, que los llevaron hasta su familia humana, la cual los esperaba con los brazos abiertos y el corazón lleno de ilusión.
Ahora Amy y Sugar comienzan una nueva vida, rodeados de amor y cuidados. Para nosotros, es un momento de enorme alegría y gratitud: haberlos encontrado justo a tiempo y poder celebrar que ya forman parte de una familia que los quiere. Cada gesto cuenta, cada vida importa… y hoy celebramos dos vidas que han cambiado para siempre.
Si estás pensando en hacer una donación a enGatadas, ahora es mucho más fácil porque hemos incorporado la opción de utilizar la aplicación Bizum con la que podrás donar la cantidad deseada de manera rápida y sencilla a través del móvil, tan sólo tienes que escoger la opción hacer un donativo en tu app e introducir nuestro código 33623 y el importe que quieres donar. En muy pocos segundos recibiremos el dinero y habrás contribuido a ayudar a mejorar las condiciones de vida de los gatos de la calle.






