Harper
Harper llegó a uno de nuestros puntos de alimentación y pronto llamó nuestra atención: durante el estudio previo a su captura, observamos que tenía las mamas inflamadas, como si estuviese amamantando. Esta sospecha se confirmó pocos días después, cuando vimos aparecer a sus pequeños, Misy y Nube, quienes empezaron a explorar el entorno bajo su atenta mirada.
Durante los siguientes meses, Harper dedicó todo su cariño y cuidados a sus crías hasta que, una vez finalizado el destete, procedimos a capturarla para aplicarle el método CER, velando así por su bienestar y el control ético de la colonia. Ahora, Harper sigue formando parte del grupo, disfrutando de la seguridad de su entorno y acompañando a sus pequeños en sus primeras andanzas.
